Universitarios veracruzanos contribuyen a fortalecer habilidades de niños en riesgo social

Gracias al apoyo voluntario y solidario de estudiantes de la Universidad Veracruzana (UV), el programa UV-Peraj “Adopta un amigo” beneficia actualmente a alrededor de 60 alumnos de quinto y sexto grado de nivel primaria en riesgo social, de las regiones de Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos y Huazuntlán, lugar donde se ubica la Universidad Veracruzana Intercultural (UVI), sede Las Selvas.

Con todo y que los jóvenes ponen su mayor esfuerzo y dedicación en elevar la calidad de vida de los niños, aún se requiere la participación activa de más alumnos de todos los programas educativos (PE) para que funjan como tutores.

Hiram Santos González, coordinador de UV-Peraj en región Xalapa, programa adscrito a la Dirección General de Vinculación (DGV), comentó que en la UV esta iniciativa surgió en 2009 y consiste en brindar acompañamiento a la población infantil durante todo un ciclo escolar, con el fin de incrementar su potencial individual, social y ampliar la visión de su mundo.

Lo anterior, mediante el establecimiento de una relación significativa con un joven universitario que funge como su tutor y cuya labor se basa en tres ejes fundamentales: lógico-matemático, habilidad lectora, cuidado del entorno y la salud.

Explicó que para lograr este fin, a través del programa surgido en 1974 en Israel, el cual se ha extendido a varias naciones y universidades del mundo, se recluta cada año a estudiantes interesados en otorgar este acompañamiento.

Dicha actividad puede ser realizada como práctica profesional o estancia académica. En este sentido, significó el hecho de que el 80 por ciento de los tutores inscritos son voluntarios. “Entre más tutores haya, más capacidad de ayuda tenemos para los niños”.

El representante de esta estrategia informó que hoy en día en la región Xalapa se beneficia a un total de 25 alumnos de las escuelas: “Naciones Unidas” de la Colonia Veracruz y “Adolfo López Mateos” de la Colonia Progreso Macuiltépetl.

Para ello, los tutores trabajan en tres sedes: la Facultad de Economía, a donde acuden los pequeños los días lunes y miércoles, de 15:00 a 17:00 horas; la Casa UV “Molino de San Roque”, ahí se reúnen los martes y jueves en el mismo horario, y los sábados de 9:00 a 12:00, espacio que recién se abrió para los universitarios que entre semana no pueden desarrollar esta actividad.

Dio a conocer que, con el inicio del nuevo ciclo escolar, en agosto se llevó a cabo el reclutamiento de los tutores que brindarán atención precisamente los sábados. En la actualidad asisten a un curso de inducción para estar preparados en la atención de los menores e iniciar labores el próximo 14 de octubre.

Cabe destacar que los mentores participantes son alumnos de las carreras de: Nutrición, Ingeniería en Alimentos, Química Farmacéutica Biológica (QFB), Contaduría y Administración, Lengua Inglesa, Medicina, Ingeniería Civil, Derecho, Pedagogía, Sistema de Enseñanza Abierta (SEA), Ciencias Políticas y Gestión Pública, Química Clínica, Administración de Negocios Internacionales, Sociología, entre otras.

“En realidad se desarrollan actividades diversas, no como en la escuela, donde por la cantidad de niños los maestros no pueden ser tan flexibles, mientras que con estas tutorías se puede crear cierto dinamismo con el niño.”

Hiram Santos también indicó que con este sistema se intenta prevenir que los niños se vean afectados por los impactos que la misma sociedad pueda ejercer; es decir, se dice que se encuentran en riesgo social cuando en su entorno o la colonia en la que viven existen ciertas problemáticas relacionadas con inseguridad o altos niveles delictivos.

Al concluir esta acción, el programa UV-Peraj otorga a los universitarios una constancia de participación con valor curricular y, si lo requieren, una carta de recomendación.

Niños que desean aprender y ser acompañados

Jesús Emmanuel Monterrosa Gordillo estudiante del programa educativo de Ciencias Políticas y Gestión Pública, en la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales (FCAS), toma el curso de capacitación para incorporarse al programa UV-Peraj.

El joven originario de la ciudad de Orizaba compartió que su interés por participar le surgió el año pasado cuando en la Facultad les informaron sobre los beneficios de esta estrategia.

“Me interesa el desarrollo de los niños, me satisface saber que puedo ser ese detonante que hace que expresen su máximo potencial.”

Al respecto, comentó que su deseo es implementar políticas públicas eficaces y eficientes, para lo cual debe considerar a todos los sectores de la sociedad, principalmente a los niños y jóvenes.

Milagros de Jesús Martínez Ramírez, alumna de décimo semestre del programa educativo de Química Clínica en la región Xalapa, comentó que desde hace un año realiza su servicio social en la Casa UV “Molino de San Roque”, donde imparte talleres de danza a los niños de la Escuela “Naciones Unidas”, y ahora participa como voluntaria en el programa UV-Peraj.

Entre las problemáticas que ha observado entre este sector, resalta que muchos de ellos no aspiran a continuar sus estudios ni a cursar una carrera profesional. “A pesar de ello tienen muchas ganas de aprender y de colaborar, y la necesidad de que sus padres les dediquen tiempo y atención”.

Afirmó que esta actividad contribuye mucho en su formación, sobre todo en el trato y atención con los pacientes y niños: “En Química Clínica, hacer laboratoriales conlleva a una conexión directa con el paciente y no la tenemos todos, muchas veces no hay un trato humano”.

En el caso de los niños, teniendo este tipo de herramientas se pueden aplicar otras estrategias para mantenerlo contento o distraído en el momento en que se hace la toma de muestra.

Citlalli Hernández Posadas cursa el séptimo semestre de QFB y comentó que el verano pasado tuvo una experiencia de trabajo con niños, por lo que al saber del programa UV-Peraj decidió involucrarse.

Consideró que la labor es compleja, sobre todo cuando se encuentran en riesgo social, por ello se debe tener mucho cuidado para saber orientarlos y transmitirles lo mejor.

Subrayó que la capacitación que les brindan previo a iniciar las tutorías es muy importante para lograr un acompañamiento de calidad a los beneficiarios.

“Me conforta tratar con los niños para que aprendan, se sorprendan e interesen en el aprendizaje”, expresó.

Otra de las alumnas que interviene en la capacitación es Elizabeth Vázquez Rojas, quien dijo: “En Pedagogía vemos varias disciplinas, pero nos enfocamos más en los niños; por ello, sumarme a este programa significa poner en práctica todos mis conocimientos”.

La alumna de séptimo semestre hizo un exhorto a toda la comunidad universitaria a formar parte de este programa y favorecer a un mayor número de infantes.

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