De cuando la corrupción se corrompió

APUNTES

Manuel Rosete Chávez

“Hay priistas ratas que negocian impunidad con el gobierno”
Héctor Yunes Landa

De cuando la corrupción se corrompió

La frase de nuestro título de hoy es del ex presidente de México José López Portillo y la pronunció casi al final de su terrorífico sexenio que se caracterizó, además de frívolo e irresponsable, por perseguir a los maleantes del pasado, a los corruptos del populista echeverriato . A manera de justificación a su demagógica lucha contra los atracos cometidos desde el gobierno por servidores públicos, López Portillo dijo: “Todo iba bien hasta que la corrupción se corrompió”… ¡Sopas!

En Veracruz bien podríamos decir que todo iba bien hasta que llegó Fidel Herrera Beltrán, de ahí para acá, hasta nuestros días… la desgracia.

Pero volviendo a Jolopo, recordamos que el 5 de diciembre de 1977, en entrevista por televisión, el entonces Presidente de la República volvió a usar la clasificación que había hecho, como candidato, de los políticos y de los funcionarios corruptos: “chicharroneros”, “relajientos” y “abusados”:

“Las tres enfermedades anteriores ayudan a crear el ambiente de corrupción y se sintetizan en Su Alteza Serenísima Santa Anna, por cuyas tres enfermedades perdimos la mitad de nuestro territorio”.

Y aseguró que la corrupción nos estaba llevando a una sociedad “en la que todos nos engañamos”

Un veracruzano al tambo

Tres meses después, en marzo de 1978, el veracruzano Eugenio Méndez Docurro, era encarcelado por fraude y peculado, cometidos en 1975, cuando era secretario de Comunicaciones en el gobierno echeverrista. La detención de Méndez Docurro causó estupor, más aún cuando el encargado de hacer funcionar el patíbulo, el procurador Oscar Flores Sánchez, acusó de corrupto al gobierno de Luis Echeverría: “Estamos convencidos de que usted —dijo a Méndez Docurro— fue víctima de la dolorosa corrupción que está pasando y pasó en el sexenio pasado nuestra nación”.

En aquella ocasión, ni Echeverría, que estaba de embajador en la UNESCO, ni ninguno de los políticos que hicieron suya la obra echeverrista, abrieron la boca para refutar a Oscar Flores Sánchez. Por el contrario, más se espantaron cuando, un mes después, Fausto Cantú Peña, joven economista que de orador en la campaña presidencial de Echeverría había saltado a la dirección del Instituto Mexicano del Café, era detenido y acusado de evasión fiscal y contrabando.

Quien habló fue el presidente López Portillo en un desayuno con corresponsales extranjeros, el 29 de junio dijo: “Uno de los ofrecimientos fundamentales que hice en mi campaña política fue combatir la corrupción, donde quiera que la descubriera, donde quiera que alguien se atreviera a hacer una denuncia y aportara pruebas. Mi compromiso era actuar en consecuencia. El régimen político de ninguna manera está fundado en el solapamiento de la corrupción y de los malos funcionarios La estructura no se sustenta en el disimulo u olvido de las leyes. Lo estamos acreditando llegaremos hasta donde sea necesario en el ataque a la corrupción”.

Y así como el presidente De la Madrid creó la Contraloría General de la República y reformó leyes para combatir la corrupción, López Portillo, a su vez, también hizo reformas con el mismo fin, una de ellas la anunció el mismo día en que asumió la primera magistratura:

“Las modificaciones a la Ley Orgánica de la Contaduría Mayor de Hacienda persiguen como propósito fundamental fortalecer la facultad que el Congreso tiene de verificar con amplitud el ingreso y el gasto público, revisar que el presupuesto se cumpla; precisar la justificación, utilidad y honradez con que se realicen las erogaciones; aplicar, en su caso, las disposiciones sobre responsabilidad de funcionarios públicos y efectuar, con amplitud, el examen de la cuenta pública y las investigaciones, visitas y auditorías conducentes. De este modo, la representación nacional acataría plenamente su función de órgano supremo de fiscalización; los representantes del pueblo de México asumirían la responsabilidad cabal y la facultad suprema de cuidar la aplicación recta y ordenada de sus recursos, fortaleciendo así la división de poderes”.

Y para sorpresa de todos, de pronto el ataque a la corrupción cesó. El patíbulo dejó de funcionar. Y a pesar de que el 15 de noviembre de 1979 López Portillo había enviado a la Cámara de Diputados un proyecto de Ley de Responsabilidad de los Funcionarios y Empleados Públicos, el procurador Oscar Flores Sánchez se mostraba insatisfecho, frustrado.

Así lo confesó el 8 de abril de 1980, en una entrevista:
“Cuando mucho la corrupción se ha logrado combatir en uno por ciento, tanto en el sector público como en el privado”. Y condenó el hecho de que muchos funcionarios, a quienes se les demostró su participación en hechos delictuosos, eran recontratados en otras dependencias oficiales.

“Es necesario que se acabe con el compadrazgo y el amiguismo que nos ahoga y que fomenta la inmoralidad. Muchos de los consignados actualmente trabajan en dependencias oficiales, gracias a que el amigo o el compadre les ha tendido la mano”

¡Alto!, los corruptos merecen respeto

Tristemente la campaña moralizadora no sólo había cesado, sino que prácticamente daba marcha atrás. En septiembre de 1980, el presidente López Portillo, que dos años antes había exhortado a presentar denuncias y pruebas contra funcionarios corruptos, ahora decía: “No levantemos el dedo flamígero de la condena para adquirir prestigio apostólico y neguemos la mano para el esfuerzo solidario diagnósticos críticos, sí; pero, también, remedios y trapitos no le ladremos a la caravana, incorporémonos a ella”…Y la corrupción, se corrompió.

Hoy en el 2017, cuando el PRI urge de mantenerse en el poder no por necesidad de poder sino por impunidad, podemos confirmar que los gobiernos tratan, a como de lugar, de heredar el cargo a un cómplice no para que continúe una obra de gobierno, un programa, un proyecto o incluso un grupo en el poder, más bien lo hacen por que el heredado les garantice continuar en libertad para disfrutar de los miles de millones robados… La corrupción se corrompió tanto, que hoy no se busca el poder por el poder sino la impunidad como objetivo primario.

Enrique Peña Nieto quiere que sea José Antonio Meade su sucesor porque es el único que le garantiza libertad después del 2018. En Veracruz el objetivo panista es el mismo…impunidad.

Se instala el Consejo Local del INE

Mañana miércoles a las 17 horas, en las instalaciones de la Junta Local ubicada en avenida Manuel Ávila Camacho Núm. 119, en sesión de ordinaria, se instalará el Consejo Local del Instituto Nacional Electoral (INE) en el estado de Veracruz.

A partir de entonces el Instituto Nacional Electoral en la entidad, dará inicio de manera oficial a los preparativos del Proceso Electoral Federal 2017- 2018 en el que las y los veracruzanos elegirán el domingo primero de Julio de 2018, Presidente de la República, Senadurías y Diputaciones Federales. Además se votará por Gobernador y Diputaciones Locales en esta elección concurrente, en la que de manera conjunta se llevará a cabo con el Órgano Electoral Local.

En pleno proceso electoral.

REFLEXIÓN

Con todo el respeto que nos merecen, qué podemos hacer con policías veteranos y obesos. Ellos necesitan la chamba para subsistir y nosotros de la vigilancia, vaya dilema. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx formatosiete@gmail.com www.formato7.com/columnistas

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